Consejos para acabar con las ojeras

Consejos para acabar con las ojeras

Al hablar de qué hacer cuando se tienen ojeras siempre se menciona la necesidad de utilizar una crema específica y corrector. Sin embargo, hay gestos y pautas que pueden seguirse en el día a día que son muy importantes. De hecho, si no se siguen, la efectividad de los cosméticos se ve reducida. ¿Cuáles son? Toma nota de estos consejos con los que seguro que notarás la diferencia.

Los trucos

Uno de los principales consejos que se tienen que seguir es utilizar gafas de sol con filtros UV para evitar los daños solares y resguardar la piel del contorno de ojos de las radiaciones ultravioletas. Los efectos nocivos en la dermis de esta zona del rostro favorecen la aparición de ojeras.

Y muy importante es cómo se duerme. De este modo, es fundamental dormir bien y las horas suficientes. Lo recomendable es que hacerlo durante entre siete y nueve horas diarias.

Para conseguir este sueño de calidad, es fundamental seguir una serie de pautas como irse a dormir y despertar siempre a la misma hora para ayudar a regular los ritmos internos del organismo. Otra clave es no usar nunca el móvil antes de irse a dormir ni hacer actividades estresantes antes de dormir, incluyendo películas que puedan alterar el sistema nervioso.

Consejos para acabar con las ojeras
El sueño reparador también se consigue haciendo ejercicio regularmente, así como utilizando colchones y almohadas adecuadas para evitar dolores y la correcta circulación sanguínea. El ambiente en el dormitorio debe cuidarse para evitar ruidos externos o las luces de dispositivos. La temperatura debe ser entre 18 y 20 grados centígrados.

También ayuda a conciliar bien el sueño darse una ducha o baño relajante y emplear fragancias relajantes como lavanda. Por supuesto, no es bueno hacer cenas copiosas ni tomar alimentos muy tarde.

Otros consejos

Las ojeras también tienen una relación directa con la alimentación. Es fundamental mantener niveles adecuados en la ingesta de vitaminas como la C y K, así como de zinc y hierro.

Y no menos importante es mantenerse un nivel adecuado de hidratación para favorecer el buen funcionamiento del organismo y una correcta circulación sanguínea. Lo recomendable son dos litros de agua al día, incluso en invierno.