Datos que debes saber sobre el retinol

Datos que debes saber sobre el retinol

Retinol. Es una palabra que en los últimos años suena mucho en el ámbito de la belleza por las propiedades que tiene para mantener o recuperar la piel con el fin de que parezca más joven. Esta molécula derivada de la vitamina A tiene muchos beneficios, lo que le ha valido que mucha gente valore este activo de forma muy positiva. Sin embargo, también tiene algunos detractores porque su uso no siempre está recomendado o bien se requiere tener cierta cautela. Aquí te contamos cuatro datos que siempre debes tener en cuenta, sobre todo, si te decides a utilizar la dermocosmética que lo incorpora.

Sol

Los retinoides hacen que la piel esté más fina y quede más desprotegida frente al sol, ya que con la aplicación de estos cosméticos se acelera el ritmo de regeneración de toda la piel.

De este modo, siempre el uso del retinol tiene que ir acompañado de una serie de pautas. Y una de las más importantes y relacionada con la radiación solar es el uso de un fotoprotector que, además, tiene que ser empleado diariamente. Es clave no descuidarse nunca.

Edad

Sobre la edad en la que es conveniente o no empezar a utilizar el retinol también existen muchas discrepancias. Vamos a arrojar luz. Inicialmente, y salvo alguna contraindicación específica, se puede emplear a partir de los 25 años.

retinol
Eso estas edades más jóvenes es importante aplicarlo a dosis bajas porque, en este caso, se trata de mantener activos los mecanismos de la juventud cutáneos. Luego, posteriormente y conforme se avanza en años, es ya posible emplear cosméticos con más concentración.

Cuidado

Como hemos comentado anteriormente, el retinol tiene algunas contraindicaciones. Es clave conocerlas. Por ejemplo, nunca se debe usar si se está embarazada o se cree que se puede estar, así como en las etapas en las que se esté dando el pecho. Aunque la absorción a través de la piel es pequeña, es fundamental no correr ningún riesgo en estos casos.

Y cuidado si se tiene una piel con eccema o rosácea porque, en general, no es bien tolerado aunque, en dosis bajas, puede ayudar a mejorar este tipo de patologías. Para esto último siempre se precisa control médico.