Las Mascarillas nocturnas: ¿cómo se aplican?

Las Mascarillas nocturnas: ¿cómo se aplican?

En más de una ocasión hemos hablado de la importancia que tienen las mascarillas en las rutinas diarias de belleza porque son excelentes para mejorar el estado de la piel y del cabello. Cuando se usa este tipo de productos, suele ser siempre de día. Sin embargo, hay mascarillas de noche que son muy efectivas y deben ser tenidas en cuenta. Estos productos requieren de unas pautas concretas de empleo para beneficiarse de todos sus aportes. Aquí te contamos unas cuentas claves útiles para sacarles el máximo partido.

Aplicación

Las mascarillas nocturnas suelen ser más efectivas que las diurnas porque sus fórmulas optimizan la regeneración nocturna. De este modo, se aprovecha el mecanismo del propio organismo para regenerarse que se pone en marcha todas las noches.

Este tipo de productos está especialmente indicado cuando se lleva una temporada con ojeras y la piel desvitalizada, así como en aquellas situaciones en las que el pelo está muy seco y las puntas están abiertas.

En el caso de las mascarillas faciales, es conveniente saber que se emplean tras haber realizado una limpieza del rostro. Esto es especialmente importante con el fin de eliminar impurezas y suciedad, aparte de retirar células muertas, para que los activos de la mascarilla penetren sin dificultad. Luego, a la mañana siguiente, no hay que olvidarse de volver a limpiar la cara.

Si la mascarilla que se va a emplear es capilar, también se pueden seguir una serie de consejos para optimizar sus beneficios. Es mejor aplicarla con el cabello seco, además de proteger la almohada con una toalla. Por la mañana, es fundamental aclarar a fondo el pelo para que no quede ningún resto de producto.

Aumentar el efecto

Además de seguir estas pautas, hay todavía una serie de recomendaciones que se pueden poner en marcha para optimizar su uso. Incluso son consejos que igualmente sirven para las mascarillas diarias.

Por ejemplo, se pueden emplear dispositivos faciales para potenciar la acción de la mascarilla en tan solo 90 segundos. Dentro de ellos están los que incorporan ondas sónicas para estimular la piel a nivel celular y realizar una exfoliación sin dañarla. Así se incrementa la absorción del producto.

También están las de luz led, que combinan diversas longitudes de onda y que contribuyen a aumentar la producción de colágeno o la termoterapia, que emplea el calor para mejorar la luminosidad al retirar la grasa de la superficie. Además, también usa frío para reducir la visibilidad de los poros.